La dirección marina facilita la maniobra cuando los barcos están en el agua. A bordo, una dirección suave y confiable es importante para la seguridad de todos. Dentro de los barcos existen diferentes tipos de sistemas de dirección y es fundamental que elijas el correcto para tu embarcación.
Los sistemas de dirección marina han evolucionado mucho. En aquellos días, los barcos contaban con un dispositivo conocido como timón de barra, que utilizaban para dirigirlos. Una barra de timón es un palo largo que se conecta al timón para guiar el barco. Este antiguo sistema requería mucha fuerza para maniobrar.
En la actualidad, la mayoría de las embarcaciones utilizan una rueda para la dirección. El volante está conectado a engranajes y cables que a su vez mueven el timón de la embarcación. Esto hace que sea mucho más fácil de dirigir y reduce el estrés al manejar.
También querrás inspeccionar los niveles y verificar posibles fugas del fluido de dirección. Poco fluido o una fuga pueden causar dirección rígida. Tener suficiente fluido y reparar cualquier fuga puede ayudar a evitar estos problemas.
Otro problema es una dirección rígida o difícil de girar. Esto puede ocurrir a menudo si los cables o conexiones están comenzando a desgastarse. Reemplazar estos componentes puede ayudar a hacer la dirección más fácil y suave.
Los aparatos de dirección marina se han beneficiado de ciertas mejoras debidas al desarrollo tecnológico. Controles electrónicos de dirección operados por sensores y computadoras podrían estar presentes en embarcaciones más modernas. Pueden ofrecer mejor control y ser más sencillos de usar que los sistemas anteriores.
Y algunos controles electrónicos tienen características tales como piloto automático, el cual puede dirigir la embarcación sin la ayuda del capitán. Estos avances incrementan la facilidad con la que el conductor puede girar el volante y lo hacen más agradable.