¿Alguna vez te has preguntado cómo las embarcaciones se orientan en el inmenso océano azul? Todo comienza con el sistema de dirección marino. Podemos observar un poco cómo operan estos sistemas.
Existe un sistema de dirección marino, que es lo que el volante es para un automóvil, pero diseñado para embarcaciones. Ayuda al capitán a dirigir la embarcación hacia donde necesita ir. Sin un buen mecanismo de dirección, las embarcaciones simplemente derivarían sin control.
Una buena dirección es especialmente importante al navegar en alta mar. Hace que el capitán tenga un poco menos de dificultad, le ayuda a mantener el rumbo y llegar con seguridad a donde desea. Imagina el caos que sería manejar un automóvil sin volante.
La tecnología de dirección marina ha avanzado mucho a lo largo de los años. En tiempos antiguos, los marineros dirigían sus barcos con herramientas rudimentarias, como un timón de barra o un palo de mando. Hoy en día, muchos barcos cuentan con sistemas mucho mejores, como sistemas hidráulicos o eléctricos de dirección que ofrecen un control total del timón.
Existen varios tipos de sistemas de dirección en embarcaciones que comúnmente se pueden encontrar. Uno de los más habituales es el sistema mecánico, en el cual se utilizan cables y poleas para dirigir el barco. Existe otro tipo, conocido como sistema de dirección hidráulico, que utiliza un fluido para reducir la fuerza necesaria para la dirección. Los sistemas de dirección eléctricos también están ganando popularidad; estos incluyen un motor eléctrico que ayuda en la dirección de la embarcación.
Al igual que cuidarías tu monopatín o bicicleta, debes hacerlo con el sistema de dirección marino. Busca fugas, grietas, piezas sueltas o rotas que puedan presentar problemas mientras estás en el agua. Si tu sistema de dirección está presentando problemas, como que la embarcación se incline hacia un lado o que el volante requiera mucho esfuerzo para girar, deberías esperar y buscar ayuda profesional antes de navegar nuevamente.